Ultimamente voy de tarta en tarta y, la verdad, ya me apetecía volver a hacer unas galletas.

Recetas de galletas, ufff !! miles, yo os voy a dar la mía y explicar cómo las hago. Después de probar mucho e ir modificando muchas veces, he llegado a la conclusión de que esta es la que más me gusta.

Tiene una consistencia buena para las galletas decoradas,  crujiente al morder pero una textura muy agradable en boca, y para mi, muy importante el sabor ¡mmmm!¡buenísimas!

Lo primero los ingredientes:

  • 170 gr. de mantequilla a temperatura ambiente (no valen trucos eh?)
  • 180 gr. de azúcar
  • 1  sobre de azúcar vainillado (de Lidl)
  • 1 Huevo L
  • 1 Cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de levadura
  • 350 -400 gr Harina ( yo uso de panadería)

A mi me gusta sacar la mantequilla a atemperar la noche anterior, pero si se me olvida la parto en trocitos pequeños para que le cueste menos, aún así un par de horas de espera no nos las quita nadie.

Uso azúcar blanquilla normal, pero últimamente la trituro, no queda como el azúcar glass pero es más suave y para cortar la masa con los cortadores va mejor, aparte de este detalle da igual no triturar, ¿comprar azúcar glass? no merece la pena en la textura y menos en el precio.

Para preparar la masa se podría poner todo junto en un vol y mezclarlo todo, sin embargo yo prefiero ir amalgamando los ingredientes poco a poco y con mimo.

Primero mezclo el azúcar, la sal y la canela, y el azúcar vainillado, y todo esto con la mantequilla, una vez está bien amalgamado agregamos el huevo ligeramente batido y mezclamos hasta obtener una masa homogénea.

La cantidad de harina no es exacta porque he comprobado que dependiendo del lugar y del día, la cantidad de harina que la masa admite varía, de esta forma en Madrid empiezo poniendo 350 gr y si es necesario voy añadiendo poco a poco, sin embargo en Logroño empiezo poniendo 370 y en días de niebla o lluviosos llego a poner bastante más. Por lo que es mejor, partiendo de estas cantidades, ir añadiendo harina poco a poco hasta conseguir una masa con la textura deseada, como ahora vais a ver.

 

Luego se mezcla la harina con la pizca de levadura y se añade a la mezcla de mantequilla, azúcar y huevo. Al principio puede parecer que no podrá absorber tanta harina,

pero perseverar que enseguida la masa va cambiando de aspecto. A partir de aquí, es mejor seguir amasando con las manos.

 

Al principio, cuando formamos una bola, si no tiene la cantidad de harina adecuada, queda pegajosa, como se muestra en esta foto, se añade un poco de harina y se amasa como se muestra

La masa ha de quedar como se veis abajo. Después se estira la masa con un rodillo sobre papel de horno o lámina antiadherente. Suelo darles un grosor de 5mm. cubrir con film y enfriar en la nevera una 1/2 hora

Una vez la masa esta reposada y fría, (a mi me gusta repasar la lámina con el rodillo) y empezamos a cortar, con cortadores si tienes, si no, busca por casa que desde un vaso, un emplatador… échale imaginación!! En este caso usé cortadores con motivos navideños.

  Si la masa esta bien fría se queda pegada al cortador, lo que facilita ir colocándolas en bandejas, sin que se deformen. si la masa se templa pasa como en la foto, para que no se deformen no traslado la galleta sino que retiro con cuidado los recortes.

Después congelo las galletas aunque sea 1 hora,si las necesito el mismo día,pero también hasta 2 meses y quedan perfectas.

Estas galletas están listas para ir al congelador

Precalentar el horno a 180 ºC

Las galletas pasan directamente del congelador al horno, esto hace que se deformen menos(truquitos que he descubierto en la red). al disponer las galletas en la bandeja del horno tener cuidado de dejar espacio entre ellas porque crecen bastante  y se pegarían unas a otras.

Si no son para decorar con glasa se les puede poner un poco de azúcar y canela por encima al meterlas en el horno, quedan buenísimas.

Cocer durante unos 15 minutos(depende del tamaño de la galleta), pero sinceramente os confieso que yo, pasados los primeros 10 minutos de cocción, pego la nariz a la puerta del horno y en cuanto veo que la galleta se empieza a dorar por la parte inferior y el canto las saco, las dejo enfriar en una rejilla y ya podemos empezar a comerlas.

¿No tienen una pinta estupenda?

Guardo las galletas en botes de cristal herméticos o cajas de lata. Se conservan bien, aunque tampoco les damos mucho tiempo ¡Estan tan buenas!

Esta entrada ha quedado un poco larga, y no creais, que me ha costado prepararla, pero espero os sea de utilidad y os gusten las galletas.

Animaros a hacerlas, es muy entretenido para niños y mayores, además de una forma divertida y personalizada de adornar la casa en navidad, pero también en cualquier época del año.